Las competencias clave son: la integridad, la diligencia y la prudencia, que no son solo rasgos deseables, sino esenciales para crecer y moldear quienes somos porque informan nuestras acciones.
Las competencias clave son: la integridad, la diligencia y la prudencia, que no son solo rasgos deseables, sino esenciales para crecer y moldear quienes somos porque informan nuestras acciones.